Por: Clara Tamayo Palacio,
Comunicadora Social
Coordinadora programa Prensa Escuela EL COLOMBIANO
clarat@elcolombiano.com.co
“Ahora el maestro puede enseñar, no informar. Su tarea
principal es enseñar a aprender, pues aprender es hacer
cosas con la información.”
José
Luis Villaveces
Vicerrector de investigaciones y doctorados
Universidad de Los Andes
“Antes, los estudiantes recibían la información y su tarea
era encontrar la respuesta. Ahora, el estudiante debe
empezar por organizar y analizar una información abundante y
desordenada. ¿Cómo se informa una persona? ¿Cómo analiza la
información? ¿Cómo llega a fuentes confiables de
información?. Eso nos tenía sin cuidado hace 20 años. Hoy,
desarrollar un sentido crítico sobre qué tipo de información
se debe usar para cada tipo de problema es un asunto
central”.
Mauricio Ruiz
Profesor de la Facultad de Administración de la Universidad
de Los Andes.
Revista Dinero Marzo 26 de 2010
Artículo: Educación, urge un cambio. Páginas 30 - 34.
Me
sorprendió encontrar en una revista de economía y negocios
como Dinero una mirada de la educación tan centrada y tan
acorde con las necesidades de nuestro tiempo, más aún
viniendo de personas con una trayectoria en el ámbito de la
Administración, de la Economía. Y también ratificó nuestros
objetivos desde el programa Prensa Escuela EL COLOMBIANO:
formar lectores con criterio, formar productores
responsables de contenido para darles elementos a maestro,
niños y jóvenes para ejercer mejor su ciudadanía.
La información es un insumo fundamental para las personas,
pues permite conocer el entorno en el que nos movemos,
comprender los hechos, analizarlos, contrastarlos y tomar
decisiones, desde las más simples: qué quiero comer, qué
debo comer, qué película veo, dónde compro, hasta las más
trascendentales como por quién voto, dónde vivo, dónde
estudio, con quién comparto la vida.
En una época en la que encontrar respuestas a infinidad de
preguntas es aparentemente fácil, por el volumen de
información, por la diversidad de medios y por la inmediatez
que ofrecen, saber preguntar es más complejo aún, saber
discernir acerca de la calidad de las respuestas implica un
ejercicio de criterio trascendental y saber actuar de
acuerdo con esas respuestas implica un reto inmenso. Ese es
el reto que padres y maestros debemos afrontar: enseñar a
preguntar, enseñar a buscar respuestas, enseñar a elegir las
respuestas que sirvan para actuar responsablemente, para
construir, para generar beneficios personales y colectivos
que dignifiquen la condición humana.
La
información en el ámbito escolar
Todos somos productores de información, todos somos
consumidores de información. En el ámbito escolar debe
existir esa claridad para trabajar en la preparación de
niños y jóvenes como productores y consumidores de
contenidos. Cada vez que una persona expresa un concepto en
relación con alguien o con un hecho, está opinando, y opinar
influye positiva o negativamente en la vida propia y en la
de los demás que son sujetos de esa opinión. Por eso es
importante que comprendamos, desde pequeños, que las
palabras nos definen y pueden marcar un camino. Está en
nosotros elegir aquél en el cual la ligereza pesa y genera
conflictos, o aquél coherente en el cual se propicia la
convivencia.
Entonces será fundamental que en el ámbito escolar los
niños, jóvenes y maestros se reconozcan como productores de
contenidos, orales y escritos, y que trabajen para
cualificarlos. En ese aspecto será necesario conocer y
diferenciar los distintos tipos de lenguajes, en los que se
beben incluir el mediático, el literario, el científico y el
publicitario, por ejemplo, de tal manera que esta habilidad
les permita potenciar competencias comunicativas y
ciudadanas por medio del lenguaje.
Y en ese sentido, el desarrollo de un medio de información
escolar será un ejercicio de democracia que todas las
instituciones educativas deben propiciar, con la convicción
de que, además, un medio de información bien concebido puede
ser una manera clara de hacer tangible la relación
curricular entre las distintas áreas del conocimiento.
La
información en el ámbito familiar
Padres y maestros tenemos la misión de
orientar a nuestros niños para que se interesen por el
conocimiento y uno de los caminos más certeros para lograrlo
es la lectura, de todo tipo de textos. Y en ese camino los
textos informativos, los que ofrecen los medios de
información, son muy útiles, tanto para desarrollar
habilidades comunicativas, como para desarrollar
competencias ciudadanas.
Cuando entiendo qué pasa, cuando puedo
ponerme en el lugar del otro y cuando además concluyo a
partir de situaciones hipotéticas basadas en los hechos
reales que otros han vivido, entonces puedo empezar a formar
un criterio propio en relación con la forma como se asumen.
A partir de la pregunta qué pasaría si...si yo fuera ese
niño desplazado, ese niño campeón, eso niño que se enferma,
ese niño que juega, ese niño que ganó un concurso...
entonces tendremos una oportunidad en familia de formar en
valores, de generar espacios de discusión acerca de cómo nos
afectan los hechos, acerca de cómo es posible usar esos
hechos para aprender. Y mientras más puedo ponerme en el
lugar del otro, tengo más elementos para manejar el
conflicto, para evitar la agresión verbal y física, para
actuar de manera reflexiva desestimando los prejuicios. Esta
es una forma sencilla y muy estructurada de empezar a
propiciar conductas sociales más abiertas y menos adeptas a
las generalizaciones basadas en prejuicios, que tanto daño
hacen a una sociedad.
La
información en el ámbito laboral
Entonces las noticias empezarán a propiciar un triángulo de
elaboración conceptual entre el currículo de la escuela, los
valores de la familia y el yo interior, ése que permite
proyectarse en un ámbito laboral, profesional o no.
En una sociedad cada vez más exigente con el mercado
laboral, que requiere de personas con todo tipo de
inteligencias, en medio de contextos en los que la
información abunda, es necesario contar con personas con
criterio, capaces de utilizar y sacar provecho de la
información, capaces de construir conocimiento a partir de
ella. Y esa es una competencia que se forma a lo largo de la
vida, pero que si comienza en la infancia, dará mejores
frutos.
Prensa Escuela le da la mano a maestros y estudiantes para
usar la información de manera constructiva, para formar su
propio criterio y para contar la vida de su propia
perspectiva porque estamos seguros de que no basta con estar
informados, es necesario encontrar un por qué y un para qué
de la información.